sábado, 31 de diciembre de 2016

¿Qué tipo de bici me compro?

¿Qué bici me compro? Esta es la pregunta más difícil de responder cuando un amigo te pregunta algo de la bicicleta. Hoy en día hay una variedad tan grande de modelos de bicis, de equipamiento, de montajes, de suspensiones (o la falta de ella) que la pregunta se torna en un ejercicio muy difícil de responder.










Ante todo, quisiera disculparme ante todos por no haber redactado ni publicado nada en un buen tiempo. Diferentes condicionantes familiares, laborales, y cierto percance de salud, me lo han impedido.



Recientemente he adquirido una bicicleta de segunda mano. Después de varios años en los que he tenido diferentes bicicletas, con diferentes características, he vuelto a comprar una bici del tipo que fué la primera bici "carilla" que adquirí. Ello me hizo reflexionar sobre algo que todos nos planteamos, e incluso consultamos a algún amigo "entendido" en el tema...... ¿qué bici me compro? En este post trataré de intentar no responder, pero si de dar mi opinión acerca de este complicado asunto. No quiero influir a nadie, ni mucho menos sentar cátedra en el asunto, pero pienso que compartir mis experiencias y decisiones puede hacer que otros no cometan los fallos que yo, como muchos, hemos cometido.  En este post hablaré, obviamente, de bicicletas de montaña, yo de carretera, de trial, de ciclocross o de paseo no puedo hablar.



Quizás lo más importante para responder a esta pregunta, y sin el quizás tambien, sería otra pregunta..... ¿qué tipo de uso le vas a dar a la bici?. Obviamente casi casi que cualquier bici puedes ir a cualquier sitio, ruta, quedada o carrera, y terminarla. Sin embargo, de terminarla, a terminarla disfrutando de ella y no sufriendo...... hay un mundo. Hoy en día las bicicletas que te puedes encontrar en la tienda responden a diferentes conceptos muy específicos.






Nos encontramos primeramente las bicicletas destinadas al uso recreativo, que en tiendas suelen estar asociadas a gamas bajas. Son bicicletas cuyo diseño está orientado pensando en la comodidad del ciclista, donde no importa ir un poco más despacio por ir en una postura más erguida, sino donde lo que importa es eso, devorar kilómetros a una velocidad no muy alta pero siempre cómodos en el sillín. El sistema de amortiguacion, únicamente delantero, es muy básico y los componentes que traen suelen ser de gama baja, al fin y al cabo, son para dar "un volteo por lo llano".



Specialized Rockhopper, bicicleta de uso recreativo básico.


 Luego están las bicicletas tipo XC (cross country que diría un guiri), que significaría campo a través, definición poco acertada, por cierto. Este tipo de bicicletas se caracterizan por estar destinadas al uso competitivo en circuitos o recorridos cortos (alrededor de 30 kms. en total) donde la dificultad técnica no suele ser tan elevada y primen otros conceptos, como la agilidad, la aceleración o la velocidad punta. Y digo suelen, porque cada vez ponen más dificultad en los circuitos, pero bueno.... En estas bicicletas lo que importa es el gramaje de la misma. Una bicicleta de 10 kg. es mil veces mejor que una de 11, por definición. Lo que importa es correr con ella, coger velocidad, atacar al crono. La postura en la bici es siempre agachaítos pa´lante, con las bembas en el manillar, para que nuestro cuerpo ofrezca la mínima resistencia al viento. Suelen tener únicamente amortiguación delantera, con poco recorrido (80-100), aunque últimamente se empiezan a usar algo más las dobles con recorridos similares. Los neumáticos que nos agarran al suelo, bueno, nos agarran, más bíen flotan..... se utilizan neumáticos con taquedado muy pequeño para que la bici ruede lo mejor posible, aún a costa de sacrificar el agarre.

Mondraker podium. XC puro, sin concesiones.




En el siguiente escalón estarían las de maratón. Un maraton, o XM en terminos ciclísticos (jizú, toma patada al diccionario) sería una carrera larga, de 80-100 kms o más, donde no prima tanto la velocidad, que un poco también, ni la técnica (aunque algun senderillo suelen meter ) sino la resistencia del ciclista. El recorrido de la amortiguacion ronda los 100-120 mm. La postura suele ser algo menos botada para adelante que una XC y suelen tener amortiguación trasera, por aquello de acabar la ruta con el culillo no muy afectado. También se suelen emplear rígidas para este tipo de rutas, pero ello podría tener repercusiones en nuestras posaderas.......



Scott Spark. Para rutas largas y a velocidad.


A continuación nos encontraríamos las AM (All-Montain que diría nuestro amigo el guiri). Estas son las bicicletas más polivalentes. Hablamos de bicicletas con dobles amortiguación, con un recorrido ya algo más generoso, que ronda los 140 mm. Esto ya nos empieza a dar alguna confianza en determinadas situaciones complicadas, sobre todo bajando. La geometría, sin ser tan extrema como lo que viene después, permite afrontar las bajadas con unas garantías mínimas de seguridad y confianza. Sin embargo, esto no es gratis, no existe la bici perfecta. Por ello, si bien nos ayuda al bajar, con las bicicletas de esta categoría empezamos a notar como penalizamos en subidas y en llaneo, la efectividad del pedaleo no es la misma y nuestros neumáticos, más agresivos y adherentes, se pegan al suelo dándonos un agarre extra. Además, ya en esta categoría empezamos a ver un componente del que, como pruebes, te haces adicto.... la tija telescópica. La tija es el tubo que une el sillín y el cuadro, regulable en altura al ciclista. Pues una tija telescópica es el mismo tubo dotado internamente de un sistema que te permite bajar su altura para afrontar una bajada y al terminar la misma, previa pulsación de cierto mando remoto, vuelva el sillín a su altura original para poder seguir pedaleando.  Incluso nos encotramos horquillas delanteras con recorrido ajustable (sistemas Talas de Fox, o dual Air de Rockshok, entre otras marcas) que aún dotan de mayor polivalencia a nuestras bicis, en función de si subimos, llaneamos o bajamos. Sin embargo, la polivalencia, a poco que nos radicalizemos (tanto hacia el extremo XC como hacia el enduro) puede acabar siendo un quiero y no puedo, es digamos buena para todo pero perfecta para nada, ojo.



Canyon Nerve AM. Bicicleta polivalente.




Enduro..... tradúcelo, mi niño. Las bicicletas de enduro son auténticas máquinas pensadas más para bajar que para dar pedales. Aquí el peso es algo secundario, lo que importa es que la bici se pegue al suelo cuesta abajo. Sistemas de amortiguación de 160 en adelante, tija telescópica, geometrías agresivas, alturas de pedalier bajas, direcciones lanzadas hacia adelante, manillares anchos y ruedas con tacos dignos de un tractor agrícola las delatan. Sin embargo, estas bicis también pueden subir cuestas, pero .... cuesta. Cuesta y mucho subir con ellas. Es lo más parecido al descenso, pero sin que te suba un coche la bici en todas las cuestas.



Orbea Rallon. Excelente para bajar, un leño para subir.




Descenso. (Downhill que diría el guiri que nos acompaña). Ya aquí no hay tu tía. La bici es para bajar. Y punto. Doble, sí o sí. Amortiguaciones de hasta 200, manillares anchos como las alas de un cóndor, ruedas que más que adherirse se clavan al terreno, geometrías que hacen que vayas encima del eje trasero de la rueda.... Ya este tipo de bicicletas serían para eso, para competir en descenso. Quizás sería el último tipo de bici que recomendaría al 99% de los que me preguntaran.



Santa Cruz V10. Descender, descender, meter en el coche para subir y volver a descender.




Una vez dicho esto, imaginemos que nuestro amigo quiere una bicicleta que le valga para casi todo.... Va el hombre a la tienda y se encuentra con mil modelos y no sabe cual elegir. Asín que vuelve para preguntarnos las mismas preguntas que nos hacemos todos.




1.- ¿Rígida o doble?







Por rígida entendemos bicicletas con amortiguación delantera, es decir, bicicletas equipadas con una horquilla de suspensión en la rueda delantera, y cuando hablamos de una doble, hablamos de una bicicleta dotada de un amortiguador en el cuerpo trasero de la misma. Dicho esto, lo obvio sería decir que siempre es mejor una bicicleta doble que una rígida, obviamente, a igualdad de condiciones, siempre iremos más cómodos en una con suspensión total que en una con solo suspensión delantera.  Pero, y aquí empiezan los peros, de los cuales estará lleno el post, querido lector, no siempre se cumple eso de la "igualdad de condiciones", es más, es muy raro que pase.



Una bicicleta con amortiguación trasera obviamente tiene más elementos que hacen que pese más que una rígida. Bieletas, puntos de giro, amortiguador, sistemas remotos de control del amortiguador.....  Además, también la encarece. Si nuestro presupuesto es limitado, mejor comprar una buena rígida que una doble mala. Porque esa es otra, si vamos a comprar una bici con un sistema de amortiguación que no nos satisfaga, lo único que vamos a tener son problemas.



Otro factor a tener en cuenta es la efectividad de la pedalada. Cuando apretamos para abajo el pedal transmitimos una fuerza determinada a la cadena, y ésta por tensión, la transmite a la piñonera, parte integrante de la rueda trasera, haciendo que gire (ños, que bonito me quedó). Pero claro, tu cuerpo no se apoya únicamente en el pedal, también va encima del sillín, del manillar y del otro pedal. Por tanto, parte de nuestra fuerza, de nuestro peso, también se distribuye en estos puntos. En una rígida esto es inmediato, tu giras el pedal y la rueda trasera gira, aunque parte de la fuerza también la absorbe la amortiguación delantera. Sin embargo, en una doble, al tu apretar para abajo el pedal, también comprimes no sólo la amortiguación delantera, que podría ser una pérdida de fuerza más o menos asumible, también comprimes, y en mayor medida, el amortiguador trasero, implicando en este proceso todo el aparataje de bielas, bieletas, puntos de giro..... Es por ello que un sistema de amortiguación bloqueable, o en su defecto, que se pueda endurecer a demanda del ciclista, se torna imprescindible, si no... iremos dando pedales y perdiendo efectividad a partes iguales. Como solemos decir, iremos en una rumba de bicicleta (por lo de ir bailando encima de ella).





2.- ¿Carbono o Alumino?






Teniendo en cuenta el limitante económico de cada uno, y sabiendo que una de carbono siempre será más cara que una de aluminio, tenemos que valorar si realmente vamos a sacar partido a esta ventaja en gramos que nos da el carbono, frente a sus inconvenientes, que los tiene.



Como ya dije, el carbono siempre será más caro que el aluminio. Esto, si tenemos un presupuesto reducido, ya nos deja a las claras qué buscar. Pero, aún teniendo perras para gastar, debemos pararnos a pensar antes de botarnos de cabeza al mundo del carbono.



El carbono, o lo que realmente llamamos fibra de carbono, es un material con cierta elasticidad que se usa para fabricar diferentes elementos trenzándolos como si fueran telas. ¿alguna vez has visto un sereto hecho con hojas de platanera?  Pues algo parecido.....





Se emplean las fibras de carbono trenzándolas entre sí. Esto se puede hacer de muchísimas maneras, además de que las propias fibras pueden ser de diferentes calidades, por lo que al final tenemos multitud de tipos de carbono..... ¿Esto se complica, no? Claro, no se emplea el mismo tipo de fibras de carbono en una bici de 2000 euros que en una de 6000.  Y luego está la forma en que las fibras se trenzan. En una bici de XC se busca la ligereza, pero en una de enduro se busca además que las fibras estén dispuestas de manera que absorban as tensiones a las que está sometido el cuadro de la bicicleta, reforzonado zonas como la pipa de dirección o el eje pedalier.



Además está el tema de la resistencia a impactos directos del carbono. Comparemos la fibra, salvando las distancias, con un cristal. Un cristal es duro, pero ante un impacto lo suficientemente violento, parte, y quiebra. El carbono hace algo parecido. El aluminio, por contra, primero se abolla, y aunque no se libra de partirse, el impacto necesario para ello tiene que ser brutal.



Por contra, el carbono ofrece ventajas frente al aluminio. La más obvia, la diferencia de peso, menor siempre en caso del carbono. Además, el propio carbono, al ser un trenzado de fibras y no un material totalmente compacto, ofrece también una cierta flexibilidad y capacidad de absorción que nos da un plus de comodidad.




3.- Tamaño de rueda..... ¿26,27,5, 29?




Actualmente el tamaño de rueda 26 ha quedado relegado a gamas bajas de bicicletas, o a bicicletas destinadas a jóvenes a los cuales una 24 les empieza a quedar algo pequeña pero una 27,5 se les hace mucho.



Por tanto, nos centraremos en 27,5 y 29, los dos estándares por los que se rige el mercado hoy en dia. Yo no voy a empezar a hablar que si la 29 pesa más, que si la 27,5 no tiene el mismo paso de rueda que la 29, que si una acelera mejor, que si la otra se adhiere mas.... para ello pon al amigo google y te dará mil resultados de gente que entiende más que yo del tema. Mi modesta opinión, la elección de la rueda va en función de dos preguntas ..... ¿te gusta bajar? ¿la vas a coger esporádicamente o vas a estar fijo pegao? Si te gusta bajar, al cabo de muy poco tiempo te encontrarás que lo chachi es dar curvas, y para ello la 29 es como meter un camión en un callejón estrecho.... poderse se puede, pero despacito. Por otro lado, la 29 funciona a base de mantener la inercia, es por ello que le cuesta acelerar, pero una vez consigue una velocidad mantenerla es más facil. Pero ello tiene un costo físico, tienes que mantenerla. Y por ello tienes que estar en buena forma, si no, te va a costar Dios y ayuda moverla.  Pero, si lo que te gusta es devorar kilómetros, 29.


Sin embargo, si nos decantásemos por una bicicleta de segunda mano, podría ser interesante una 26.  Con la vorágine del consumismo, y el afán de los fabricantes de cada vez sacar cosas más innovadoras, han relegado a las 26 a sus gamas bajas. Pero, si te encuentras una Santa Cruz Nomad 2 a la venta y estás buscando una bicicleta de ese estilo... ¿por qué no? Se trataría de una bicicleta no de alta gama sino tope de gama, de hace unos años eso sí, pero quizás con los mismos componentes que una bici de hoy, excepto las ruedas. El único hándicap, a largo plazo sería el conseguir neumáticos. Pero tranquilos, hoy el parque de bicicletas de 26 existentes es muy grande y no creo que mañana dejen de fabricar neumáticos.

También puede ocurrir que nos veamos con un presupuesto muy limitado. Teniendo en cuenta lo "caprichosos" que somos los que montamos en bici, que muchos cambiamos de bici con demasiada frecuencia, podríamos encontrarnos con alguien que quisiera vender su bici, de 26, de manera rápida, para invertir ese dinero en otra más nueva. Y como las nuevas son todas de 27,5 o de 29, se pueden encontrar cosas muy muy interesantes.


Otra duda que nos puede surgir sería.... Tengo la bicicleta XXX del año tal, pero he visto que esta marca ha sacado el modelo de este año con llantas 27,5.... ¿me merece la pena el cambio? La respuesta es, depende. Si sólo han cambiado la rueda, no te merece la pena. La diferencia es pequeña y no vas a notarla tanto tanto como para justificar el cambio. Ahora, si el cambio implica diferencias en geometría, equipamiento, montaje, ¿colores?... cado uno ya que valore si le merece la pena. Pero sólo por pasar de 26 a 27,5 poco vas a notar.



4.- ¿Tienda física o internet?







Comprar una bicicleta por internet tiene las mismas ventajas e inconvenientes que cualquier otro artículo. Como ventaja, que podemos comprar casi cualquier bici que se nos antoje, tenga o no distribuidor en nuestra queridísima isla, y quizás a un precio más bajo. Sin embargo, no todo es color rosita. Cuando compramos por internet no podemos probar lo que pagamos hasta no tenerlo en casa. No podemos saber si nos servirá la talla, si el color es tan bonito como se ve en la foto o si finalmente la bici es menos imponente en persona que en la pantalla del ordenador. Además, si nos sale mal.... "a reclamarle a maestro armero" . Bueno, esto es una exageración, los vendedores online tambien ofrecen, en su mayoría, garantías. Pero claro, no es lo mismo meterla en el coche y tirar pal pueblo pa hablar con el que nos vendió la bici que estar meses y meses reclamando por correos electrónicos que "el viento se llevó". Vaaaale, esto es ser un poco extremista, ni todas las tiendas son tan atentas ni todos los vendedores online tan dejaos, pero..... te puede tocar a tí.




5.- ¿Marca X, marca Y o marca Z?







Hoy en día, quitando las marcas de supermercado, no hay marcas malas. Estamos en un punto en el que cada marca invierte dinerales en investigación y desarrollo para obtener mejores bicis que lanzar al mercado. Sin embargo, nos encontramos todavía marcas muy muy exclusivas a precios prohibitivos para los pobres currantes: Santa Cruz o Ibis podrían ser dos de los exponentes. Luego están las tropecientas mil marcas que podemos encontrar en nuestras tiendas de barrio, sus distribuidores. Obviando las marcas exclusivas de venta por internet, hay mil marcas: Scott, Specialized, Cannondale, Orbea, Olympia, Mondraker, Trek, Bh, Connor..... Cada marca tiene a su vez mil modelos en las diferentes gamas. Pero, al final salvo modelos concretos en los que las diferencias con su competencia pueden ser puntualmente interesantes, no hay bicis malas en ninguna marca. Al final se resume en si el de la tienda te inspira confianza o no. Piénsalo un poco. Te vas a gastar un pastizal en una bici (da igual que sean 800 que 4000 euros, es una bici, y es mucho dinero), y si el que te la vende no te da la tranquilidad de que vas a ser bien atendido posteriormente, ya puede ser la mejor marca del mundo mundial que el batata aquel no nos va a atender como es debido. Aquí lo que tenemos que hacer es echarnos una visita a las diferentes tiendas, pero también, apoyarnos en nuestros amigos, usarlos carajo. Ir con ellos a la tienda de la cual el colega es cliente habitual puede "desbloquernos" algún descuento, o incluso, más preciado aún, un trato más personalizado y atento.




6.-¿Qué talla elijo?





Las marcas de bicicleta de montaña, salvo excepciones, suelen hablar por tallas, como la ropa. XS-S-M-L-XL-XXL. Esto viene determinado por la altura de la entrepierna, que se mide desde donde están "los humildes" al suelo.  Sin embargo, puede ocurrir que estemos entre dos tallas. En tal caso, habría que ver que tipo de ciclismo haces. Si haces XC quizás prefieras una bici un poco más larga, pero si haces enduro lo que prima es la agilidad y sería quizás mejor una algo más corta. Pero claro, esto es como dije antes como la ropa, cada uno tiene que probársela.


7.- ¿Nueva o segunda mano?






Comprar una bicicleta nueva supone un desembolso muy grande, pero aporta ciertas garantías que una venta de segunda mano no nos ofrece. Al comprar algo de segunda mano nos arriesgamos a que el producto tenga algún defecto oculto, y es aquí donde debemos valorar si la diferencia de precio compensa o no este riesgo. Es algo que cada uno debe mirar. Es como si con 18000 euros queremos comprar un flamante Renault Megane en la tienda o ir al pueblo de al lado a buscar un BMV tope de gama de hace 3 años.... podría estar perfecto, o podría durarnos 3 meses. Cada caso es un mundo.

En el mercado de segunda mano hay de todo. Hay auténticas gangas que duran menos que un caramelo a la salida de un colegio, hay bicicletas cuyo precio de segunda mano es razonable con respecto al precio de nuevo, y gente que vende la bici casi al mismo precio que la compró. Para empezar a valorar una bici de segunda mano lo primero que debemos de hacer es saber el precio que costaba en su momento. Para ello.... san google. Por poner un ejemplo, supongamos que estamos buscando una rígida de 29, y vemos una Orbea Alma del 2016 a 900 euros. Vamos a los interneles y vemos que nueva costaba 1050, y muy probablemente en su momento algún tipo de descuento pilló el dueño. Vamos, que para eso, para ahorrarnos 50 euros la estrenamos nosotros. Sin embargo, la misma bici pero a 500 euros, sería una buena opción.



Luego tendríamos que fijarnos en diferentes detalles que podríamos inspeccionar a simple vista. Desgaste de la transmisión, estado de las barras de las amortiguaciones, posibles fisuras en el cuadro, estado del sillín, neumáticos, puños... todo esto podría darnos una idea de "la leña" que se ha llevado la bici. Para ello, antes de ir a ver la bici, una posibilidad es pedir al vendedor fotos de todos los detalles de la bici, y si la ves en directo, mejor. En caso de que veamos que la bici tiene tal o cual defecto, por ejemplo, los neumáticos lisos u falta de pastillas de freno, un defecto que no suponga un hándicap a la compra de la bici, podríamos usarlo como argumento para un regateo.



También hay otras condiciones que no se ven, pero que se pueden preguntar, y valorar en función de la sinceridad que te dá el vendedor. Es muy importante saber el mantenimiento que ha tenido esa bici, sobre todo en lo relativo a la suspensión, que es lo más caro de la bici después del cuadro. La horquilla y el amortiguador trasero necesitan una revisión periódica, alrededor de un año, donde se abren, se limpian, se engrasan y se cambian retenes y aceite. Si este mantenimiento no se ha llevado a cabo y la bici ha tenido un largo tiempo de uso o un uso muy intensivo, ten cuidao, podría esconchabarse cualquier día.



Pero más importante que todo esto es la tranquilidad al comprar. Si vas a una tienda, te llevas una bici con su garantía y su factura. Un particular no te hace esto. Y peor, podría ser hasta robada, con lo que un día podrías encontrarte por la calle con el dueño original al que se la mangaron y, con todas las de la ley, te la podría exigir y tu quedarte sin bici ni dinero. Así que hay que intentar pedir al vendedor todos los documentos que tenga de la bici, manuales, factura de compra.... Y para mayor seguridad, hacer un contrato de compra-venta entre particulares, con la firma de ambos y donde reze el producto de la venta, con su marca, modelo y número de serie, y donde se especifique el nombre y DNI tanto de comprador y vendedor, además del precio al que se vende. Este papel no sirve de nada, no vas a poder reclamarle un defecto de la bici. Pero, si el día de mañana alguien te reclama como que la bici fué robada, al menos tienes un documento donde dice quién te la vendió y a quién puedes denunciar tú. Normalmente los chaflamejas que venden cosas robadas al oir la palabra "contrato compra-venta" juyen como gato escaldado del agua hirviendo. Pero un vendedor serio no te va a poner ningún pero.




Consideraciones finales.



Lo ideal sería hacer como hacen las mujeres con los zapatos, tener un par para cada ocasión. Tener una bicicleta para cada tipo de ruta es algo económicamente inviable para cualquier hijo de vecino, pero quizás no lo sea tener dos bicicletas gama media de los dos extremos, una rígida de XC y una Enduro en el trastero nos daría la posibilidad de tener ambas opciones a tomar en función de donde fuéramos a ir. En caso de que dos fueran muchas, lo ideal sería tirar por la calle de en medio y pillarse una all-montain más polivalente. Pero esto también supone un dinerillo, por lo que al final, mi consejo es, buscar como mínimo, una bicicleta cuya horquilla sea regulable por presión de aire, y con frenos de disco hidráulicos. Por debajo de eso, no vas a ir ni cómodo ni seguro. Y por arriba, pues, lo que te puedas gastar, pero priorizando en el tipo de bici que quieres buscar.



Mejor que probarla antes no hay nada. Si tienes amigos, úsalos coño. Que te presten su bici en alguna ruta. Podrías probar diferentes posibilidades antes de decidirte. Es más, también la podrías incluso alquilar, o pedir en tienda alguna bici de test que también algunas ofrecen. Además, salir solo está bien, pero con amigos es lo que mola. Si vas a comprar una bici de XC cuando tus amigos practican enduro, vas a ser un lastre para ellos y tu no vas a disfrutar nada de una salida en bici. Pide una bici prestada, alquilala o lo que sea, y empieza a rodar con ellos. Igual lo que ellos hacen no te gusta, y la bici ideal para tí no sea la que ellos te proponen. Pero al probar, te das cuenta de ello, no antes.







Y como dice el cuento.... colorín colorado, hasta aquí hemos llegado. Espero que la lectura les haya sido amena, recuerden que no estoy en poder de la verdad absoluta y por ello no quiero influirles ni obligarles a hacer lo que les digo, pero sí que les invito a discurrir un pizco antes comprar naita y botar el dinero con una compra errónea. Espero haber aclarado alguna dudilla de algún lector, con lo que me daría por satisfecho. Lo importante es que con la bici que hayas adquirido te lo pases como un chiquillo disfrutando con ela.



Saludos