domingo, 16 de agosto de 2015

Pico de Las Nieves - Maspalomas.


Pico de Las Nieves - Maspalomas.

17 de mayo de 2014.


Normalmente salimos a pedalear. Subir, bajar, pero empezar y acabar en el mismo sitio. Normalmente. En esta ocasión no. Nos "echamos la blusa por fuera" e hicimos una ruta de las de tirar pa´bajo.
Hacía tiempo que en el seno del grupo se había planteado la posibilidad de recorrer el mal llamado "camino del diablo". Joder, ¡qué manía con cambiarle los nombres a los sitios!.  Realmente se llama Camino El Ventoso.  El problema era hacerlo circular. Por ello José Juan lo planteó como una bajada.

Y así nos reunimos un pequeño grupete de amigos. Bueno, pequeño no, más bien grande.  Gente de Moya, Santa Brígida, Telde, San Mateo, Fataga....  desconocidos entre sí de no ser por una sencilla pero gran razón: nos encanta la bici.

Aquel día nos juntamos: Alberto, Toni, Manolo, Esteban, Orlando, Dani, Geño, Carlos, Ezequiel, José Juan y un servidor. Quedamos en Moya sobre las 8 los del norte y a las 7 en la capital el resto.

Por aquel entonces yo tenía mi bici rota. Concretamente el núcleo de la rueda trasera estaba esconchabao. Y no tenía bici. Sin embargo, me enteré de la posibilidad de una bici de demostración que unos grandes almacenes estaban ofreciendo. Me apunté y justo ese fin de semana me tocó a mí. ¡más suerte que los riscaos!. El problema era que la bici era una L y me quedaba más grande que una blusa de Pau Gasol a Torrebruno, pero bueno, era lo que había.  Ese día, aprovechando que en casa me dieron el "día libre" me fui a Moya con la burrilla prestada y allí me reuní con mis amigos.


Se notaba la ilusión por esta ruta. Es una gran ruta, una de esas de echar el día fuera de casa.  La guagua era una fiesta.

Cuando llegamos arriba se nos acercó Sergio, que por cuestiones laborales no pudo unírsenos aquel día, pero que tuvo el detalle de venir a saludarnos y desearnos suerte ¡la íbamos a necesitar!



Montamos las bicis, que dicho sea de paso, fue todo un puzzle meterlas todas en la bodega de la guagua.



Nos pusimos los cascos, nos subimos a las bicis y, tras la obligada presentación del vídeo de José Juan nos pusimos en marcha.

¡Hola, buenos días! aquí estamos un fin de semana más....
Con estos tres sencillos escalones comenzó la aventura. 
El primer tramo, sobre todo el comienzo, se nos antojó bastante técnico. Antes de llegas al primer cruce en la Degollada de Los Gatos ya había alguno que besó el suelo. Luego viramos a la izquierda rumbo al refugio Díaz Beltrana, camino del cual alguna caída más hubo, pero gracias a Dios, sin incidentes de gravedad.








Un pequeño tramo de asfalto y continuamos ya por tierra, en la subida a Pargana. Este tramo, de subida bastante complicado, lo hizimos empujando la bici. La ruta era larga, no había necesidad de agotarnos y molernos antes de tiempo.



Pasamos por un bonito tramo entre el pinar, un  tramo precioso a decir verdad. A cada metro que pasábamos quedaba más y más claro que el día iba a resultar irrepetible.

Descansando en el cruce que baja desde degollada de Los Gatos.


En este zigzag otro compañero tocó el suelo.
Algo había caminado con la bici por Gran Canaria, pero jamás había estado en Pargana. Me dejó sin habla. Un enorme descampado de pura piedra, prácticamente una losa, sin nada de vegetación. Un pequeño desierto de piedra.

Pargana.
Y aquí estaba. El camino a La Plata. Llamado así porque baja al pueblo de La Plata, pequeño asentamiento urbano junto a la degollada de Cruz Grande.  Un camino real promovido en su día por un empresario de San Bartolomé de Tirajana que pensaba (y no sin razón) que para subir a Cruz de Tejeda ir hasta Ayacata era mucha vuelta.



Comienzo del camino de La Plata
La bajada a La Plata. Un camino espectacular. Mitificado por muchos ciclistas, no resultó tan exageradamente técnico como había oído. Sin embargo no se confíen, es bastante peligroso. Tiene un desnivel más que considerable en algunos puntos. Y en otros, sencillamente, hay que echarle huevos a la cosa.



Se trata de un camino empedrado, bastante ancho en la mayoría de su recorrido, algo roto en su parte más baja cercano a la degollada de Cruz Grande, que salva un desnivel espectacular con un zigzagueo casi continuo. La verdad es que aunque el camino es anchito que da gusto, acojona apartar la vista de él y mirar pa bajo.




Aunque sufrimos alguna caída (yo mismo me quedé estampao de frente contra una pared evitando no caer al vacío) gracias a Dios no tuvimos percances de importancia. Algún aruñón o raspón que decimos por aquí.  Yo particularmente me lo pasé pipa. Al momento de escribir estas líneas debo de decir no sin sonrojarme que sólo he ido por ahí en esa ocasión y que me muero por volver.

Concentraito que si no te me arriscas

Espectaculares vistas las que nos ofrece el camino de La Plata

En esta foto se puede apreciar el impresionante desnivel que salva el camino.


Paramos en Cruz Grande para reagruparnos. Aquí se decidió con buen criterio bajar hasta el camino del Ventoso atravesando parte del pinar de Pilancones por la pista forestal que pasa junto al vivero de Los Bailaderos ya que, aunque habían otras opciones, una ruta larga y con un número tan grande de personas participando no era conveniente de alargar demasiado.





Bajamos como tiros. Yo había estado alguna que otra vez por Pilancones, en una ocasión con José Juan (http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=5831055) y en otra ocasión ya solo, recorriendo la pista forestal que nos lleva a Montaña del Rey. La pista forestal, en muy buen estado ya que es de uso habitual por los operarios de medio ambiente, nos sirve de trampolín virtual hasta el segundo plato fuerte del día. El Ventoso.

Con este cartel comienza el camino al Ventoso.
Foto de grupo. Había que inmortalizar el momento. Era un día grande.

Corre Juan, ¡que no sales en la foto!

Comentando el camino. Este es el camino de El Ventoso.
Y comenzamos la bajada. Yo iba literalmente acongojao. No hacía mucho había subido caminando El Ventoso. Y a cada paso que daba con la burra al hombro me decía "yo por aquí no bajo ni de coña" o "esto es imposible pa la bici". Joder, que alegría de haberme equivocado. Todo, absolutamente todo excepto un corto tramo de 2 metros es posible con la bici en este camino. Todo. Y todo es divertido. A mí, que me gusta ir siempre el último por si hay que ayudar a alguien me tocó ir detrás de Orlando. Recuerdo muy bien como sorteaba los obstáculos y yo detrás como si no hubiera un mañana. Que bien nos lo pasamos. Y como nosotros, el resto del grupo igual.



Pero claro, nada es perfecto. Y por el camino Orlando pinchó. Ese no fue el problema, el problema es que se perdió la tuerca que sujeta el eje. Bueno, la perdí yo. Y la perdí en un sitio que había sido pasto de las llamas no hacía mucho. Imagínense. Buscar una pieza negra del tamaño de una moneda de 20 céntimos en medio de un terreno negro por las cenizas y el hollín a lo largo de un tramo de casi 300 metros. Estuvimos más de una hora buscando la jodía tuerca. Gracias al cielo que Ezequiel la encontró. Después de eso, siempre llevo una tuerca de esas en la petaca. Siempre, aunque mi actual bici no las use.

La bici que me emprestaron en el único recobeco que no cabía.

En primer plano, embalse de La Gambuesa, al fondo,, el de Ayagaures.

Llegando a La Gambuesa


El resto del grupo esperando a ver si "los de la tuerca" aperecían.
Ya en la Gambuesa, se optó por no seguir por la pista que va a Arteara y bajar por Los Vicentes, ya que con el tema de la jodía tuerca habíamos perdido demasiado tiempo y la guagua contratada para la vuelta nos recogía a una hora que no aconsejaba alargar la ruta. Jodía tuerca, coño. Casi casi que soñé con ella.

Llegados a Maspalomas, tras un tramo ciertamente aburrido de asfalto pero obligado por las circunstancias, paramos los garmines, los endomóndonos y demás vainas y a comer como reyes en la cooperativa de Taxis, cómo no.  Tras ello, pa casa (casi todos).


Foto de grupo para un final de ruta memorable.
Y digo casi todos porque cuando llegamos a Moya, éste que les habla se metió a Ca´Carmelo con José Juan y Ezequiel. Una ruta con dos post-rutas de las que tanto disfrutamos. Un día espectacular.

Cuando llegamos a Ca´Carmelo había furbo en la tele.
José Juan lo organizó toíto. La guagua pa subirnos (el bus, pa que me se entienda), la ruta en sí.... Los demás, sencillamente, nos apuntamos y fuimos. Sirvan estas palabras como agradecimiento una vez más por su trabajo y dedicación por y con nosotros. Gracias compa.

Gracias por promover y ayudarnos con esta aventura.
Otra cuestión que es de justicia mencionar es el mérito que tuvo el amigo Esteban aquel día. Ese día en el grupo había de todo, 29", 26", doble suspensión, rígida... pero la que destacaba entre todas era su bici. Características técnicas, marcas, modelos, geometrías y demás asuntos aparte, lo que más me llama la atención es que bajó como todos nosotros con una bici equipada con frenos de zapata sencillos. Y lo hizo como el resto, sin amedrentarse en ningún tramo. ¡¡¡Bravo!!!.

Enlace a la descripción de la ruta en el wikiloc de José Juan: http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=6888004

Enlace a la descripción de la ruta en el wikiloc de Toni:  http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=7048057

Enlace al vídeo publicado por José Juan en su canal de Youtube: https://www.youtube.com/watch?v=ZH_RqNTqDKM



Publicado por Juan Manuel "IronJuan-Perola" Mederos
Enlace Runningfreeonline

Epílogo:

Después de salir de Ca´Carmelo y con algún pizco de cebada corriendo por mis venas, me dirigí pa casa, pero con la enralaera llegué a Tres Cruces y bajé por Las Boticarias. La guinda al pastel. Llegando al Palmital tomé esta instantánea, que a modo de moderno emoticono sirve para expresar lo que reflejaban nuestras caras aquel día tras llegar a Maspalomas.