jueves, 5 de enero de 2017

Circular por la Aldea 2016

Como sabrás, querido lector, fuertes lazos familiares me unen al pueblo de La Aldea. Gracias a ello he podido disfrutar de muchas jornadas dando pedales en este incomparable entorno. Y me surgió la inquietud de compartir un poco de esto con algunos de mis amigos y compañeros de ruta más habituales, por lo que me puse a ello para intentar buscar un trazado para la ocasión.






Partiendo de la base de una ruta realizada anteriormente con un grupo de amigos (para más información.... Circular por La Aldea 2014 ) busqué la forma de alargarla un poco, de añadirle algún tramillo más "oscurillo" y además de evitar la zona de Lomo Los Quemados ya que la bajada a Los Caserones era por las obras de la futurible y tan esperada carretera hacia El Risco, y para juyendo de problemas decidí evitar. En aquella ocasión, en el 2014, compartimos ruta Ezequiel, José Juan, Orlando y un familiar mío de La Aldea, Daniel. Recuerdo como si fuera hoy que aquel día nos lo pasamos muy bien, y estos tres amigos que vineron como dicen los aldeanos "de fuera" salieron maravillados con la ruta. Era esta sensación lo que me impulsaba a realizar esta nueva ruta.



Manos a la obra, meses antes comenzó la preparación. Barajando diferentes alternativas, preguntando a too quisque si conocía tal o cual camino, si sabía como estaba, dejándome los ojos mirando mapas topográficos y buceando en los interneles a la busca y captura de experiencias de otras personas que arrojaran luz sobre el tema, sólo pude constatar la presencia de algunos caminos interesantes pero viendolos sobre un mapa. Información del Cabildo, Ayuntamiento o tracks en internet....  naita.

A todas estas, ya se había puesto fecha para la dir pa'llá en grupo. Tantos se habían apuntado que me sentía responsable de que saliera bien el día. Buscaron y contrataron una guagua incluso. Conforme se iba acercando la fecha, más crecía más la inquietud por acotejarlo todo. Es más, habían compañeros que en su vida habían estado en La Aldea y quería sinceramente que se llevaran un bonito recuerdo de lo que considero yo mi segunda casa.

Asi, un día que el grupo organizó un remonte.....  yo me lo perdí (entoavía me dura la rasquera) y meti la bici en el coche para amanecer en La Aldea. Decidí salir tempranito para recorrer bien los tramos sobre los que tenía dudas. Estos tramos....  eran todos en bajada, asi que tocaba subir.  Con Dios y ayuda me llegué a la Degollada de Tasarte, solo para descubrir que el camino al Hoyo estaba tan dejado de la mano de Dios que en muchos tramos la hierba me llegaba a la cabeza. Desechado. Luego también quise mirar otro camino, este si marcado, que sube de El Pinillo hasta el estanque a la altura de La Canal. También tuve que desecharlo porque habían trozos del camino un poco desdibujados y también porque el tramo final del mismo pasaba por un sitio lleno de tuneras pero sin limpiar, y ya todos sabemos que las verdaderas hojas de Opuntia ficus-indica y los gumáticos de nuestras cabrillas no son precisamente muy amigas. Desilusionado, hize la parada de rigor en la casa de la que fue mi novia para tomar ese café que tanto necesitaba, y ya con el semblante un poco más alegre y con la ruta clara me batí en retirada para mi casa. Pero en honor a la verdad, debo de decir que recientemente estos dos caminos se han limpiado e incluiso se ha organizado una carrera de montaña  que discurre por ellos.

Desprendimientos en El Risco



Quiso el destino ponernos a prueba, y hubo un desprendimiento a la altura de El Risco, que obligó a cortar la carretera. Un desprendimiento que casi da al traste con meses de preparativos, que unido a que incluso el gobierno nos puso en alerta por lluvias y viento, pero gracias a la voluntad de todos por ir a disfrutar de la bici, salió adelante la cosa, además de que la alerta por lluvias quedó en un pequeño ciesne-ciesne de nada. Mención especial a Juan Carlos, que fue el que me jurgó para hacer la ruta más allá del Andén Verde, y el que además se encargó de la guagua y de convencer a algún que otro indeciso.

Rumbo a La Aldea



Y llegó el gran día. Tras desayunar deprisa y corriendo salí volando pa La Aldea Suits, hotel donde se hospedaron Paco y Claudio, que decidieron tomarse el fin de semana entero en La Aldea con sus familias, para no sólo hacer la ruta en bici sino además disfrutar también de unos días diferentes. Al llegar al hotel, y esperar en recepción a que salieran mis amigos, me abordó el gerente del hotel.... ¡resulta que él también monta en bici! Y ya saben lo que pasa cuando dos perfectos desconocidos se ponen a alegar de bicis y de rutas...... Cuando me consiguieron despegar de él partimos barranco abajo dirección a la playa. Tres veintinueves volando por ahí pa bajo, nos estaban esperando.





Cuando llegamos ya estaban bajando las bicis de la guagua. ¡un fleje de gente! Había una bici en especial que llamaba la atención... amarillita. Me se iban los ojos. También recuerdo la bici-discoteca ambulante marca orbea de Cuco... ¡Ese sí que se iba con la música a todas partes!





Hechas las presentaciones con los que no conocía y los saludos con los que sí, y tras cargar la bici de José en el coche de mi mujer, confiándole a ella la labor de llevarlo al punto más alto de la ruta (José estaba saliendo de una complicada lesión) partimos rumbo a Las Marciegas, comenzando así la mañana. La verdad es que no sé si hice bien confiándole a mi mujer a José confiándole a mi mujer.... ¡a saber donde estuvieron!!!!!





Comenzando la ruta, todo eran risas y fiestas. Ibamos por lo llano, a paso distendido sin correr... no sabían lo que les esperaba. Al llegar al Barranco de Mederos comenzamos a subir.... ¡y vaya si subimos! Cuermeja, Vuelta de Gómez, Artejévez..... Poco a poco las tertulias y conversás se fueron apagando dando paso a los jadeos y las respiraciones profundas que emite el cuerpo humano al estar sometido a un esfuerzo físico importante.... vamos, ¡que no se oía alegar ni a una mosca!


 




 
No hacíamos sino subir y subir. Bueno, de eso se trata, ¿no? hacer ejercicio físico, ¿verdad? jejejeje. Al que no lo conozca, decirle que subir a Cuermeja es durillo. Pues, nosotros, de ahí pa´rriba. Durante la subida me comentaron que Pedro se nos había quedado por la mañana haciendo horas extras con Morfeo (se quedó sobando, vamos) y no pudo llegar a tiempo a la guagua. Nos pusimos en contacto con él, y ya que iban José y mi mujer en coche, se dejaron ver arriba con nosotros.



Durante la subida recuerdo que Fran, que estrenaba burrilla, iba cansado debido a una gripe fuerte que tenía. Aproveché y le dejé mi antigua 29 a Jesús, que estaba mirando para comprarse una, y cogí yo la suya. Es a día de hoy y sigo sin explicarme cómo este hombre podía hacer las rutas que se hacía con este cacharro.  No era mala bici, pero uno estaba mal acostumbrao a la 29 doble y una rígida de 26 con horquilla de muelle no era lo mismo.




En la subida me fui quedando rezagao, como siempre, para el final. En una de éstas, llegando a la Vuelta de Gómez, Juanma vió una subida, y el sabiendo que le quedaba aún altura que ganar, ni corto ni perezoso pegó a subir.... Yo cuando me dí cuenta ya habían subido casi 500 mts... fuerte carita pusieron cuando les dije.... "¡chacho! ¡bajen pa´bajo! ¡por ahí no es!"


Tramo de porteo incluido


Un descansito pa seguir subiendo






Y eso que llegamos a la Degollada de Tasartico, sólo para comprobar que los pronósticos metereológicos no se habían equivocado... alguien se había dejado alguna ventana abierta y estaba el diablo suelto. Una ventolera del carajo, lo que imposibilitó el desplegar la sorpresa que tenía preparada al grupo. Al menos sirvió para que se nos unieran Pedro y Jose, para comenzar a bajar.










Bajando debo de confesar que me desmelené.... y gracias a Dios no me maté, que la bici de Jesús respondió bien a las no pocas sacudidas y baches que sufrió. Y aunque Pedro, que creo estaba medio sobao aún se nos cayo, fué sin mayores consecuencias y en un abrir y cerrar de ojos nos pusimos en El Hoyo. Allí nos esperaba Anjara. Y aquí sí, aquí monté el tenderete y, a mitad de ruta, nos jincamos cada uno de 3 a 4 zumos energéticos, marcas varias, y un buen puñao de papas fritas y golosinas diversas. Recuerdo que fue en la entrada a Cactualdea, en la orilla de la carretera, y todo el que pasaba por allí se quedaba mirando aquellos "locos con la bici".
















Continuamos un poco por asfalto, llegando al barrio de El Hoyo, donde subimos al Camino de La Canal para seguir la ruta. Al llegar a lo que sería la subida para el Viso e Inagua, y tras lamentar el no poder bajar por el sendero por lo antes comentado de "las plantitas con púas", bajamos la cuesta de El Pinillo rumbo al barranco de Tocodomán. Cuesta, cuestita, cuestón del carajo. Recuerdo, y en el vídeo se puede un poco apreciar, que exprimí los frenos de la bici casi casi al límite, y la bici, cual barco proa al marisco, me llevaba a la cuneta. Tuve que derrapar en asfalto con la poca habilidad que tenía y jugarme el no caerme a una carta. Salió bien, gracias al divino, pero de ahí pa´bajo no corrí naíta.... ¡no era pa menos! ya iba acongojaíto.


Llegados al cruce de El Molino de Agua, Jose y Fran decidieron retirarse, este último aquejao de un gripazo que se resistía a quitarsele. Insistió en que me llevara la niña de sus ojos para que la probara, y a mí que me se iban los ojos poco pude hacer para rechazar la oferta. Iba a probar la bici que me gustaba, estaba privaíto. Sin embargo, poco me duró la enralaera. En la cuesta de Riscoprieto descubrí lo jodío que es subir con un 32 y una bici de enduro. Yo, acostumbrao a la talas de mi queridísima Canyon, giré el dial superior de la barra derecha de la horquilla, pensando que con ello endurecía la horquilla y bailaría menos. Primer error. Ya arriba, los puse en la disyuntiva de bajar por el tramo final del circuito del compa Isaac (para más información ver este la página de la Sociedad de Deportes de La Aldea o la entrada al blog dedicada al DH La Aldea 2016 ) o bajar por el camino de la Cruz Del Siglo o camino de Las Tabladas hasta el Roque Quebrado, donde se nos volvimos a unir.

Comienza la bajada, con La Aldea al fondo
 Hechos los dos grupos, donde cada uno pensó por donde bajar, me tiré circuito abajo, no sin antes volver a mover el mismo dial de la horquilla (segundo error). Ya bajando iba yo en mi salsa, en un circuito que "de algo" conocía, con una bici cuya geometría era mucho más agresiva que la de mi polivalente Canyon, pero algo no iba bien. No sabría decirlo en aquel momento, pero notaba como que la bici me picaba demasiado de alante y no absorbia bien. Como estaba probando una bici nueva, no le dí importancia, hasta que.... ¡catacróc! Ostión al canto. Fuerte leche, cristiano. En un simple escalón, la horquilla dijo: "chico, ya aquí me quedo yo" y no recuperó nada. El error fué que la horquilla, de marca diferente a las que yo había podido usar, tenía el dial del rebote en donde las que yo había tenido colocaban el tema del bloqueo. Así, en vez de endurecer la horquilla, sencillamente le quité todo el rebote, o la capacidad de recuperar el recorrido la horquilla, y llegó el momento que ésta perdió su función y literalmente me escupió palante. Me estuvo bien empleao, por enterao, y por jugar con lo que no entendía.




Momento de la caída, con la cara de Jorge asustao al verme volar sin paracaídas


Una vez me recogieron del suelo, completamos la bajada, que a pesar de la volada, me dejó la habitual sonrisa de oreja a oreja que te dejan este tipo de recorridos. Lo que recuerdo como si fuera ayer es la cara de Cuco. Sólo había sido un tramo, y lo hizo con una doble de 29 de 100 de recorrido que el hermano le dejó para ese momento, pero el hombre parecía que había descubierto lo que era bajar con una bici y le brillaban los ojos, y desde ese momento no paró hasta comprarse una bici que bajara mejor que su hiperodadora Alma.  El resto de los que bajaron por el circuito llegaron con la misma sonrisa, no hubo uno al que no le gustara.  El resto, que bajaron por el camino de Las Tabladas, también habían disfrutado la bajada, no tan técnica como el circuito de DH, pero como me dijeron Nico y Claudio "también tenía su aquello".

"el pelotón" a su paso por La Iglesia donde me pusieron el anillo.....


Y ya, con la hora de llegar al bar a punto de cumplirse, pasamos por el pueblo, donde Paco se nos retiró debido a que tenía planes familiares ineludibles, nos lanzamos barranco abajo rumbo al Parque Rubén Diaz, más conocido por El Chozo, donde se encuentra el bar del mismo nombre, donde habíamos reservado mesa. Incluso hubo quien se fué a la marea a refrescarse.







Amarramos las bicis como pudimos todas al mismo árbol (casi tapamos la entrada al bar con tanta bici) y nos echamos lo que algunos llaman "el tercer tiempo", o como también lo vemos otros, la verdadera razón por la que nos subimos a la bici y nos ponemos a dar pedales. La conversá, el pizqueo y el copichuelo que vino a continuación fué antológico. La verdad es que comimos a cuerpo de rey, y el dueño del local, que se mostró muy agradecido por haberlos elegido, nos trató muy muy bien.










Jartos como cochinos, Claudio y yo acompañamos al resto a los aparcamientos, donde se iban casi todos en guagua para casa, excepto Félix, creo recordar, que creo fué con su coche el día antes e hizo noche dentro para poder asistir con nosotros aquel día. Allí despedimos a la guagua, ya que los que iban dentro casi casi que iban durmiendo sin arrancar la misma y nos fuimos barranco arriba, a ritmo lento que íbamos "con los depósitos llenos", pero sin ninguna duda, el corazon alegre y el alma feliz por un día tan increíble.













Aquí tienen un pequeño video-recuerdo de aquel día. En él omití la breva que me pegué bajando .... la dejo para el "montaje del director"




Enlaces de interés
Enlace a la ruta en wikiloc: Circular por La Aldea 2016
Enlace al vídeo de la ruta en Youtube: Vídeo
Enlace a la ruta realizada en 2014: Circular La Aldea 2014
Enlace a la página de la Sociedad de Deportes de La Aldea
Enlace a entrada al blog dedicada al DH La Aldea 2016
Enlace a la página del ayuntamiento de La Aldea
Enlace a la página del ayuntamiento aldeano de sus senderos (muy desaprovechada y falta de información, en mi opinión)
Enlace al facebook de Bar El Chozo
Enlace a la carrera Entre Montañas